Política de cancelación para cabañas y hoteles chicos: 3 modelos para copiar
6 min de lectura
La política de cancelación es de esas cosas que nadie lee hasta que hace falta. Y cuando hace falta —un huésped que cancela tres días antes del fin de semana largo— si no estaba escrita y aceptada, todo se convierte en una discusión. Esta nota propone tres políticas modelo para cabañas y hoteles chicos, y cómo comunicarlas para que no haya sorpresas.
Qué tiene que decir una política de cancelación
Cuatro cosas, sin ambigüedades:
- Hasta cuándo se puede cancelar sin costo. En días u horas antes del check-in.
- Qué pasa si se cancela después. Qué parte de la seña o del total se pierde.
- Qué pasa si no se presenta. Generalmente, lo mismo que una cancelación tardía o más.
- Cómo se devuelve el dinero. Por qué medio y en cuánto tiempo.
Tres modelos
Flexible
Podés cancelar sin cargo hasta 48 horas antes del check-in y te devolvemos la seña completa. Si cancelás después o no te presentás, la seña no se devuelve.
Cuándo conviene: temporada baja, entre semana, alojamientos que compiten por precio. Vende más porque el huésped siente que no arriesga nada.
Moderada
Podés cancelar sin cargo hasta 7 días antes del check-in. Entre 7 días y 48 horas antes, se retiene el 50 % de la seña. Con menos de 48 horas o si no te presentás, la seña no se devuelve.
Cuándo conviene: la mayor parte del año. Equilibra: el huésped tiene margen y vos tenés tiempo de volver a vender la fecha.
Estricta
Podés cancelar sin cargo hasta 30 días antes del check-in. Después, la seña no se devuelve. Si cancelás con menos de 7 días o no te presentás, se cobra además la primera noche.
Cuándo conviene: enero, Semana Santa, fines de semana largos y cualquier fecha que se agota. Una cancelación tardía en esas fechas es una noche perdida que ya no se recupera.
Usar más de una política
No hace falta una sola para todo el año. Lo más común es flexible o moderada en general y estricta en fechas de alta demanda. Lo importante es que la política de cada reserva quede clara en el momento de reservar, no que la decidas cuando el huésped cancela.
Cómo comunicarla
Antes de que pague la seña. El momento de la política es la cotización, no el mail de confirmación. Un renglón alcanza:
Cancelación sin cargo hasta 7 días antes. Después, la seña no se devuelve.
Por escrito. Que quede en el chat o en el mail. "Te lo dije por teléfono" no sirve cuando hay que reclamar.
Igual en todos los canales. Si en Booking la cabaña tiene política flexible y por WhatsApp decís estricta, el huésped que compara va a notar la diferencia. Pensala una vez y usala parecida en todos lados.
Casos que conviene tener resueltos
Cambio de fecha en vez de cancelación. Muchos huéspedes no quieren cancelar, quieren mover. Ofrecer cambiar la fecha sin cargo (una vez, sujeto a disponibilidad) retiene la reserva y la seña. Es la mejor herramienta para no perder la venta.
Fuerza mayor. Rutas cortadas, alertas meteorológicas, una enfermedad con certificado. Definí de antemano qué hacés en esos casos: devolver la seña o dejarla como crédito para otra fecha. Hacerlo caso por caso termina en tratos distintos para situaciones iguales.
Reservas de plataformas. En Booking y Airbnb rige la política que elegiste en la plataforma, no la que escribas por WhatsApp. Configurala ahí con el mismo criterio.
Errores frecuentes
- No tener política. Cada cancelación se negocia y siempre perdés.
- Una política tan estricta que espanta. Si nadie reserva con anticipación, revisá si la política no está frenando ventas.
- Aplicarla con excepciones según el huésped. Si a uno le devolvés y a otro no, la política deja de existir.
En ReservasBot la política de cancelación se carga una vez en el panel: el asistente la incluye en el resumen de cada reserva antes de pedir la seña, y la aplica cuando el huésped pide cancelar por WhatsApp.